La importancia del sustrato en la planta hortícola. Parte 1.


Composición, calidades y consideraciones.

Una de las decisiones de mayor relevancia al momento de elegir a quién confiar sus semillas, es una adecuada preparación del sustrato. El vivero que trabaje con sus semillas deberá garantizar un desenvolvimiento saludable de sus platines, de modo de potenciar el rendimiento de la inversión puesta en sus cultivos.

Algunas variables a considerar son evaluaciones del tipo: precio, capacidad de responder sus necesidades, experiencias previas, calidad del servicio y evaluación de la calidad de las plantas existentes en el vivero en el momento de compra, entre otras. Aún así, existe un vector de gran relevancia que no debe olvidarse: la composición y calidad del sustrato. Un buen sustrato, permite -entre otros aspectos- controlar de manera eficiente las plagas y enfermedades de la raíz, comunes cuando se utiliza el suelo o tierra como medio de crecimiento. Éstos poseen ciertos requerimientos básicos para ser viables, entre los que se incluyen: estar libres de patógenos, poseer buenas cualidades de aireación y drenaje, y capacidad de retención de agua suficiente para prevenir el resecamiento excesivo. 

Un sustrato determinado, en general está compuesto por distintos componentes y para formular un buen producto, la elección de éstos debe atender a los siguientes criterios relevantes: que los mismos posean propiedades físicas, químicas y biológicas adecuadas para el crecimiento; buena relación costo/beneficio; que los elementos tengan disponibilidad en la región o zona y facilidad de manejo o compatibilidad -en el caso de realizar mezclas de materiales-. Además haciendo referencia a la sanidad, diversos métodos de desinfección han sido desarrollados de modo de incrementar el rendimiento y la calidad final, tales como la solarización y la vaporización, con el objeto de evitar el uso de moléculas químicas complejas y tóxicas como el bromuro de metilo y metam sodio (entre otros). Estos métodos tienen un alto costo, sin garantizar esto un suelo 100% libre de fitopatógenos. Ello hace necesario que los insumos a emplear estén debidamente controlados por el vivero.

En todos los casos, asegúrese de estar bien asesorado, de modo de alcanzar un resultado exitoso que sea saludable y rentable.


Fuente: Tecnosiembra®
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